Las rutas deterioradas suman horas de viaje y encarecen el transporte de cargas
BUENOS AIRES. Un relevamiento sobre el estado de la infraestructura vial reveló que los sectores más críticos abarcan aproximadamente 4.625 kilómetros. De ese total, 4.540 kilómetros corresponden a 35 tramos de rutas nacionales, mientras que los 85 kilómetros restantes pertenecen a dos corredores provinciales.
Entre los problemas detectados figuran baches, calzadas deterioradas, banquinas en mal estado, sectores sin pavimentar, señalización deficiente y desvíos que obligan a modificar los recorridos habituales. Estas condiciones no solo prolongan los tiempos de viaje: también incrementan el consumo de combustible, el desgaste de neumáticos y componentes mecánicos, y los gastos de mantenimiento de las unidades.
El relevamiento incluyó a la provincia de Buenos Aires. Allí, el tramo de la Ruta Nacional 3 comprendido entre San Miguel del Monte y el cruce con la Ruta Nacional 226 presenta una demora adicional estimada en 2 horas y 22 minutos. Entre los casos más comprometidos también aparecen la Ruta Nacional 40, entre Perito Moreno y Gobernador Gregores (Santa Cruz), donde el viaje puede sumar hasta 4 horas y 8 minutos, y la Ruta Nacional 25 (Chubut), con una demora estimada de 2 horas y 50 minutos. Además, se señalaron sectores de las rutas nacionales 14, 16, 40, 151 y 152.
El impacto de la infraestructura vial deficiente se extiende más allá de las empresas de transporte. Damián Di Pace, director de la consultora participante del informe, explicó que el estado de las rutas incrementa los gastos operativos y termina afectando la estructura de costos de las empresas y la competitividad de las cadenas productivas, especialmente aquellas vinculadas al comercio exterior que trasladan mercaderías hacia puertos, centros logísticos y pasos fronterizos.
Fuente: Infogei